|
La exactitud de la Biblia
|
|
|
|
AL encontrarse uno mismo desafiado a aceptar las afirmaciones del Mormonismo, Los Santos de los Últimos Días (SUD, por sus siglas en Inglés) frecuentemente presionan a los investigadores del tema a tomar en cuenta la siguiente advertencia del Libro de Mormón: “..que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero…él os manifestará la verdad de ellas….” —Moroni 10:4 Pero, ¿son los sentimientos una manera confiable de determinar la verdad? La Biblia nos exhorta a “probar” los espíritus—no a “sentir” los espíritus—para ver si son de Dios.
Así como muchos “falsos profetas” han salido por el mundo, de igual modo muchos falsos espíritus (demonios) han salido por el mundo, y es un hecho conocido que Satanás y sus demonios ejercen influencia a través de los sentimientos.
Consecuentemente, la única prueba confiable que se puede ejercer sobre una religión es examinar su historia y doctrina a la luz de la norma objetiva de la Biblia. Incluso el apóstol Pablo mandó a los de Berea a que no acepten ciegamente su enseñanza de la verdad sin confrontarla con las Escrituras.
Además, varias “Autoridades Generales” (líderes de renombre) de la Iglesia Mormona han reconocido este hecho. Tomen nota de las siguientes declaraciones hechas por Brigham Young, quien fue el segundo profeta de la Iglesia Mormona, también por el Apóstol LDS Orson Pratt, y otra escritura Mormona en circulación.
Así como la escritura de los LDS, Doctrina y Convenios recomienda que uno “estudie” el Libro de Mormón en la mente, antes de preguntarle a Dios si es correcto, nosotros volcaremos ahora nuestra atención en hacer un examen crítico acerca del origen y las doctrinas del libro. EXAMINANDO EL LIBRO DE MORMÓN Habiendo declarado que él hizo la traducción del Libro de Mormón a partir de unas planchas de oro que encontró en el Monte Cumorah en el estado de Nueva York, José Smith afirmó que estas planchas contenían registros de antiguos habitantes de América, quienes migraron a este lugar desde Jerusalén. La primera migración guiada, según alegan, por Jared y su familia, ocurrió por el 2250 a.C. Avanzando la historia, este grupo de gente se multiplicó tanto que se dividió en dos naciones, y peleó la una con la otra hasta que todos murieron. La segunda migración compuesta por Lehi, su familia y amigos, según alegan, ocurrió alrededor del 600 a.C. Este grupo también creció hasta convertirse en dos enormes naciones¾Los Nefitas y los Lamanitas. Estallaron las guerras y, eventualmente, los Lamanitas mataron a todos los Nefitas en el año 385 d.C. Por lo tanto, de acuerdo con la historia Mormona, los Lamanitas son los antepasados los Indios Americanos y únicos sobrevivientes de esta antigua migración. Si el Libro de Mormón contiene el registro de los antiguos habitantes de América, es lógico que la arqueología pudiera sustentar estas afirmaciones encontrando ruinas de grandes grupos humanos que construyeron ciudades enormes y fortificadas, y cuyas guerras a gran escala culminaron en la destrucción de miles de Nefitas cerca del Monte Cumorah en el actual estado de Nueva York. Incluso, es notable la carencia de toda evidencia arqueológica para sostener dichas afirmaciones. Instituciones arqueológicas de prestigio, como la National Geographic Society y el Instituto Smithsoniano atestiguan este hecho. “Con frecuencia han aparecido reportes en diarios, revistas y libros sensacionalistas, acerca de hallazgos en el Nuevo Mundo - en un contexto precolombino - de antiguos escritos Egipcios, Hebreos y otros del Viejo Mundo. Ninguna de estas demandas ha confrontado la verificación de algún erudito reconocido.” —Smithsonian Institution Form Letter, 1988 (Traducido del Inglés) Además, los estudiosos mormones han realizado repetidos esfuerzos para encontrar las tierras del Libro de Mormón en algún lugar de América Central. Sin embargo, estos estudiosos están en desacuerdo entre ellos mismos con respecto a la localización de estas tierras. Algunos señalan la zona de Costa Rica, mientras otros dicen que se encuentran en la Península de Yucatán; otros señalan la zona de Tehuantepec. Incluso el Dr. Ray Matheny de la Universidad Brigham Young admite la falta de una evidencia arqueológica para los registros históricos del Libro de Mormón. “Yo no me atrevería a hacer ninguna afirmación con respecto a ninguna cultura antigua a menos que existiera una amplia evidencia para respaldarla. Proceder de otro modo sería un engaño e intelectualmente deshonesto, empleando mal mi posición de científico investigador. Mientras algunas personas han elegido reivindicar el Libro de Mormón a través de evidencias arqueológicas, para mi, han procedido prematuramente y sin el conocimiento suficiente.”—Dr. Ray Matheny, Carta fechada en Diciembre 17, 1987 (Traducido del Inglés) En 1841, José Smith aseveró que el Libro de Mormón “era el más correcto de todos los libros de la tierra,”2. y la Historia de la iglesia de los LDS describe un evento que supuestamente ocurrió un poco antes de la traducción del Libro de Mormón de las planchas de oro. “Escuchamos una voz proveniente de la luz brillante que estaba sobre nosotros, diciendo, ‘estas placas han sido reveladas por el poder de Dios, y han sido traducidas por el poder de Dios. La traducción de ellas que ustedes han visto es correcta, y yo les mando que lleven el registro de lo que ahora ven y oyen.’ ” —Historia de la Iglesia, vol. 1, pp. 54-55 (Traducido de la versión en Inglés.) Con un testimonio como este por parte de seres angelicales que afirman la exactitud del Libro de Mormón—una traducción que es vista como “el más correcto de todos los libros de la tierra,” uno se pregunta cómo algún error se pudo haber introducido en la edición original de 1830. La “Breve Explicación” que se encuentra como introducción a las ediciones vigentes, dice:
Aún cuando la iglesia de los LDS hace notar que los “errores en el texto han sido perpetuados en ediciones anteriores,” ellos rápidamente aseveran que las correcciones actuales están siendo hechas de algún modo en “conformidad” con las “primeras ediciones” revisadas por José Smith. Pero, como veremos en los ejemplos que siguen, la mayoría de los cambios realizados en las ediciones recientes, ¡fueron hechos para corregir los errores encontrados en la edición original de 1830! En su libro Discurso a Todos los Creyentes en Cristo, David Whitmer (quien fue uno de los “Tres Testigos” en el Libro de Mormón) describió el proceso que José Smith empleó al traducir el Libro de Mormón a partir de las planchas de oro.3. De acuerdo con Whitmer, José Smith fue capaz de obtener una traducción exacta del idioma “Egipcio reformado” mediante el uso de una “piedra del vidente” por medio de la cual los caracteres o letras individuales y las palabras específicas aparecían delante de sus ojos. ¡Una traducción tan exacta no puede dar cabida a ninguna corrección, ni siquiera para algún error ortográfico! Aún así, desde la versión original de 1830, hasta las ediciones actuales, se han contabilizado más de 4,000 cambios y, al contrario de lo que afirman los LDS, no todos han sido cambios “menores.” Cambios doctrinales como el de 1 Nefi 13:40 que dice: “el Cordero de Dios es el Eterno Padre” y que ha sido cambiado para que diga: “el Cordero de Dios es el Hijo del Eterno Padre.”4. Hacen que uno dude de la validez de las afirmaciones de los LDS con respecto a su exactitud. Otros cambios mayores incluyen Mosíah 21:28 donde la frase “rey Benjamín” ha sido cambiada para que se lea “rey Mosíah.”5. De la cronología encontrada en el Libro de Mormón, se puede ver que ese rey Benjamín debió haber estado muerto para este tiempo.6. Un libro como este, con tal origen divino, y siendo “el más correcto de todos los libros de la tierra”, ¿cómo puede tener estas confusiones con sus personajes? En las ediciones actuales, el texto de Alma 32:30 contiene una frase de 34 palabras que fue dejada fuera en la edición impresa de 18307. y no se volvió a incluir sino hasta 1981(Ambas ediciones en Inglés). Nuevamente, una persona debe preguntarse cómo un libro al que se le atribuye haber sido “traducido por el don y el poder de Dios, y no por el poder del hombre” contiene tantos errores. Aún cuando se sostiene que el Libro de Mormón fue traducido de unas placas de oro escritas entre los años 600 a.C. y 421 d.C., este contiene vastos segmentos de versículos, e incluso capítulos enteros de la Versión en Inglés “King James” (KJV) de la Biblia. En 3 Nefi 13 de la edición de 1830 del Libro de Mormón,8. el texto de Mateo 6:1-23 fue casi copiado versículo por versículo. Como sea, en ediciones posteriores, han cambiado el uso que hace la KJV de “cual” a “quien.” 3 Nefi 21:22-22:5 de la edición de 1830, 9.ha plagiado directamente el texto de Isaías 54:1-4. En ediciones posteriores han añadido la frase: “y no te acordarás del reproche de tu juventud” al versículo cuatro del texto de Isaías.10. Si fuera cierto que el Libro de Mormón fue escrito alrededor del siglo quinto, ¿Cómo pudo contener citas tan extensas tomadas de la Versión en Inglés de la Biblia King James del año 1611 d.C.? Aún cuando los Mormones con frecuencia responden a estos alegatos de plagio aseverando que Dios, siendo el autor tanto de la Biblia como del Libro de Mormón, pudo haber inspirado las mismas declaraciones en ambos. Este argumento pasa por alto el hecho que incluso fueron citadas las palabras con letras en cursiva de la Versión King James. Esto es significativo, porque las palabras en cursiva encontradas en el texto de la Versión King James no están en el lenguaje original, sino que fueron añadidas por los traductores del Rey Jacobo (King James) para darle una mayor claridad a ciertos pasajes. Por lo tanto, uno debe preguntarse, ¿Cómo pudo el Libro de Mormón que fue escrito, según alegan, mucho tiempo antes que la Versión King James de la Biblia, haber incluido palabras insertadas por los traductores de la Versión King James para clarificar ciertas ideas—a menos que, por supuesto, haya sido un plagio?
Doctrina Incompatible Como se puede notar en la cartilla de arriba, la doctrina en el Libro de Mormón no está de acuerdo con la doctrina Bíblica. ¿Cómo puede ser Dios el autor de un libro que se encuentra en desacuerdo con la revelación que Él ya ha dado en la Biblia?
EXAMINANDO DOCTRINA Y CONVENIOS También se han visto realizados muchos cambios en una de las “escrituras” de los LDS, Doctrina y Convenios. Uno de los cambios más significativos es la eliminación de una sección de 68 páginas de extensión, con más de 20,000 palabras. Esta sección que se encontraba en la edición original de 1835 no fue removida sino hasta 1921.11. Explicativa Dentro de esta larga sección se encuentra una porción titulada: “Conferencias sobre la Fe”, consistente en siete conferencias. Esta serie de conferencias fue considerada tan importante por José Smith y los antiguos líderes de la iglesia Mormona, que incluso hacían referencia a ellas en su prefacio a la edición de 1835, declarando que abrazaban: “la importante doctrina de salvación.” La razón por la exclusión de esta sección se debe, probablemente, al hecho de que en estas conferencias José Smith enseñó una doctrina que en la actualidad la iglesia Mormona llama herejía¾el concepto de que Dios el Padre es “un personaje de espíritu” y que sólo hay “dos personajes” comprendidos en la “deidad”. Otra de las secciones de Doctrina y Convenios que ha sido sometida a mayores revisiones es Doctrina y Convenios Sección 5. Cuando fue publicada originalmente en el Libro de Mandamientos en 1833, declaraba que Dios le había dicho a José Smith que únicamente tendría un “don” para traducir un libro¾siendo este el Libro de Mormón:
Cuando José Smith supuestamente tradujo el “Libro de Abraham” en la escritura mormona llamada La Perla de Gran Precio a partir de unos papiros egipcios, Smith se vio obligado a cambiar las palabras de esta revelación para acomodar su nuevo don para traducir papiros Egipcios. La revelación ahora dice:
Unos cambios tan drásticos a una “escritura”, ciertamente no pueden ser de Dios. Como el Apóstol mormón José Fielding Smith anotó en su Doctrinas de Salvación, “si las demandas y declaraciones de José Smith hubieran sido construidas en base al fraude y al engaño, aparecerían muchos errores y contradicciones que serían fáciles de detectar. Las doctrinas de los falsos maestros, no pasarán la prueba a la hora de ser examinadas según las normas aceptadas, que son las Escrituras.”—Doctrinas de Salvación, vol. 1, p. 188 (Traducido del Inglés)
El Mormonismo enseña que Dios es, de una manera realmente literal, el Padre de todo ser humano que haya vivido sobre el planeta tierra. Declaran que cada persona fue “engendrada” primeramente como un espíritu por el Padre Celestial y una Madre Celestial en un mundo espiritual llamado Kolob. Ellos aseveran que todo espíritu que se haya mostrado digno en este mundo espiritual es recompensado por su fidelidad, naciendo eventualmente como un ser humano dentro de una familia aquí en la tierra.
La Biblia claramente relaciona el hecho de que Dios sea llamado “Padre” con un sentido limitado de ser el supremo Creador de todas las cosas; pero llamar Padre a Dios, en el sentido de ser el Creador, es muy diferente del sentido espiritual por cual uno puede verdaderamente llamar a Dios su Padre personal. La Biblia es absolutamente explícita en establecer que sólo aquellos individuos que hayan sido “adoptados” espiritualmente dentro de la familia de Dios a través de una aceptación personal de Cristo, tienen el privilegio (la potestad) de llamar a Dios su Padre personal.”
Si ya todos pertenecen a la familia de Dios como “hijos de Dios”, ¿Por qué la Biblia establecería entonces que cada individuo necesita ser adoptado personalmente dentro de la familia de Dios a través de la sangre de Jesús? Cristo declaró plenamente ser el único en tener una preexistencia antes de venir a la tierra y, como resultado, el único que verdaderamente puede decir que “Viene de arriba”—es decir, ¡del Cielo!
Si la doctrina mormona acerca de la preexistencia del hombre fuera cierta y todos los seres humanos fueran hijos de Dios en un sentido literal y físico, ¿por qué Jesús les dijo a los judíos que ellos eran de su “padre el diablo”? ¿Satanás tiene hijos “literales”? Como se puede ver claramente, los términos “padre” e “hijo” en estos contextos son utilizados en una manera estrictamente figurativa y espiritual para hacer ver la relación entre Dios y el hombre—no para denotar algún tipo de “preexistencia.” De hecho, la Biblia declara que Dios “forma el espíritu del hombre dentro de él,” (Zacarías 12:1), por lo tanto, el hombre no fue engendrado primeramente en algún “mundo espiritual.” “Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.” —1 Corintios 15:46
La Iglesia Mormona proclama que Dios el Padre es “un Hombre exaltado” que no siempre fue Dios, sino alguien que moró “en una tierra como lo hizo Jesús” para poder ganar el derecho de tener Su reino.
Los mormones que sean dignos anhelan lograr, eventualmente, el nivel de exaltación del Padre Celestial y ser Dioses como Él, por medio de seguir fielmente las “ordenanzas” del evangelio de los Santos de los Últimos Días. El “evangelio” Mormón está resumido básicamente en la siguiente declaración de José Smith:
¿Cómo pues se puede comparar el dios Mormón con el Dios de la Biblia?
Los mormones responden con frecuencia a estos pasajes bíblicos aduciendo que ellos no creen que vayan a tomar el lugar del Padre Celestial, sino que simplemente quieren “ser un dios como Él.” Pero noten cómo Lucifer tampoco dijo que quisiera tomar el lugar del Padre Celestial; él simplemente quería ser “como” Dios. No sólo es esta la misma doctrina que propició que Dios expulsara a Lucifer del cielo, sino que también es la misma mentira que causó que Adán y Eva fueran arrojados fuera del Jardín del Edén. Ciertamente, “nada verdadero” mora en Satanás, “porque él es mentiroso, y padre de mentira.”
El Mormonismo proclama que Dios, nuestro “Padre en el Cielo”, fue engendrado en un mundo celestial anterior por Su Padre; y del mismo modo, este fue engendrado a su vez por un Padre aún más antiguo y así, de generación en generación, un mundo celestial procedente de otro aún más antiguo....”13. ¿Cómo puede ser el dios del Mormonismo el mismo Dios de la Biblia, cuando la Biblia enseña que ni Dios el padre, ni Jesucristo tienen “…principio de días, ni fin de vida,”—Hebreos 7:3?14.
En este pasaje de la Biblia podemos ver la seriedad de caer en el engaño de Satanás, cuando se pone la fe en un Jesús falsificado. Al ser Jesús la única fuente de salvación (Juan 14:6), el hecho de que alguien afirme simplemente que “cree en Cristo”, mientras se aferra al mismo tiempo a una visión distorsionada de Su identidad, puede llevarlo a la destrucción espiritual, pues un Jesús falsificado no puede salvar a nadie. En el mismo modo en que el Mormonismo distorsiona la naturaleza de Dios el Padre, el Mormonismo distorsiona la identidad de Jesucristo y por eso cae en la condenación de proclamar a “otro Jesús” que el que se “predica” en la Biblia. Como el Mormonismo enseña que Dios fue el padre de Jesucristo de una manera completamente literal¾no sólo en el reino espiritual, sino también en el reino físico, este proclama que Jesús no fue engendrado en la carne por el Espíritu Santo, sino por aquel Padre Celestial que fue anteriormente un hombre exaltado.
Por eso, de acuerdo al Mormonismo, la “Virgen María” no fue realmente una virgen en una pureza tal como nosotros la conocemos, sino la “esposa legal de Dios el Padre”
¿Cómo puede ser el Jesús del Mormonismo el mismo Jesús de la Biblia, cuando la Biblia nos habla claramente acerca de cómo la “virgen” María “se halló embarazada del Espíritu Santo” y no de un, así llamado, “hombre exaltado”?
Distorsionando la Naturaleza Eterna de Cristo Del mismo modo en que el Mormonismo pervierte el concepto bíblico de la encarnación de Cristo, también distorsiona la naturaleza eterna de Cristo. Lejos del Jesús bíblico quien en su propia naturaleza es el “Padre”/Poseedor de la eternidad (Isaías 9.6) y quien creó “todas” las cosas, incluidos los principados, con Lucifer y sus ángeles, la doctrina mormona relega a Cristo a la posición de un simple ser creado, “espíritu hermano de Lucifer.” Por eso, en la doctrina Mormona, la designación de Jesús para ser el “Salvador del mundo” fue “disputada” por su rival, su hermano Lucifer, quien también quería ser escogido como “el Salvador de la Humanidad.”
¿Suena esto parecido al Jesús de la Biblia, quien posee eternidad y que nunca ha tenido que rivalizar por su posición de “Salvador” con Lucifer, a quien Él creó?
Y como si no fuera suficiente distorsionar la naturaleza eterna de Cristo y pervertir el concepto bíblico de la encarnación, los líderes mormones han continuado blasfemando al proclamar además que tanto Dios el Padre, como Jesucristo, tienen más de una esposa. Por eso, de acuerdo al mormonismo, lejos de haber sido tan sólo un invitado a “las bodas de Caná de Galilea,”15.el inminente polígamo mormón (Jesucristo), se casó con “María, Martha y la otra María.”
Un principio menos conocido de los LDS, que fue enseñado mucho en los primeros años del mormonismo y aún es sostenido en nuestros días, es la doctrina que establece que existen “pecados serios sobre los cuales no opera obra purificadora de Cristo, y la ley de Dios es que los hombres que se encuentren en esta situación deben derramar su propia sangre para expiar sus pecados.” —Apóstol Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p. 92 (Traducido del Inglés) Como esta doctrina es tan vergonzosa para el Mormonismo y es una de los más claros ejemplos de la perversión Mormona a la doctrina cristiana, el apóstol Mormón Bruce McConkie, hace un esfuerzo por minimizar esta enseñanza de los escritos de los antiguos líderes del Mormonismo, diciendo:
Aún cuando el Mormonismo hace esfuerzos por tratar de silenciar a sus detractores acusándolos de engaño y de tomar conceptos fuera de su contexto, la evidencia documentada existente prueba lo contrario. Noten las siguientes afirmaciones hechas por Brigham Young con respecto a esta doctrina. Verán que en estas citas, ninguna oración es sacada aparte o construida a partir de diferentes páginas:
Como uno puede ver claramente, ninguna de estas afirmaciones ha sido tomada fuera de contexto. Irónicamente, mientras McConkie acusa a los críticos de fabricar “falsas” historias con respecto a esta doctrina, él afirma que es una “doctrina verdadera:”
Mientras el Mormonismo hace esfuerzos por dar validez a su doctrina de la “expiación por medio de la sangre” citando la pena bíblica del “castigo capital” para los asesinos, este argumento ignora totalmente las bases que se encuentran detrás de este requerimiento y está fatalmente resquebrajado por tres consideraciones:
En lugar de confiar en el Jesús del Mormonismo que es polígamo, “hermano espiritual” de Lucifer e incapaz de perdonar todos tus pecados, ¿por qué no confiar en el Jesús de la Biblia que afirma:
Los Santos de los Últimos Días creen que para que un hombre pueda ser capaz de ser “exaltado” como “un dios” en el Reino de los Cielos (lo más alto), debe mantener los “sacerdocios” Mormones de Aarón y de Melquisedec. De acuerdo al Mormonismo, esta autoridad sacerdotal es absolutamente esencial para que cualquier persona pueda ser capaz de cumplir cualquiera de las ordenanzas del “Evangelio” Mormón (Como el “bautismo” o “la imposición de manos para recibir el don del Espíritu Santo”). Por eso, ellos afirman que en 1829, José Smith y Oliver Cowdery fueron “ordenados” en estos sacerdocios por Juan el Bautista y por los apóstoles Pedro, Jacobo y Juan—dando como resultado una “restauración” de esta “Autoridad Sacerdotal” que se había perdido en la tierra, según ellos, cuando murieron estos apóstoles bíblicos. ¿Qué tiene que decir la Biblia acerca de esta autoridad Sacerdotal? ¿Mantuvieron los apóstoles bíblicos estos sacerdocios? ¿Y qué acerca de Jesús mismo? ¿Mantuvo Él el “Sacerdocio Aarónico” como sostienen los Mormones?
Mientras que el Mormonismo se apresura en asegurar que José Smith y Oliver Cowdry fueron ordenados en estos sacerdocios por los apóstoles bíblicos, al mismo tiempo pasa por alto el hecho de que no sólo el mismo Jesús no podía mantener el “Sacerdocio Aarónico,” porque no había nacido de la tribu de Leví, sino que ninguno de los apóstoles de Jesús podía pertenecer a estos sacerdocios, pues no cumplían con los requisitos necesarios. Es por esto que la autoridad “Sacerdotal” fue “cambiada” del Sacerdocio “Aarónico” (sostenida únicamente por hombres del linaje levítico) al sacerdocio de Melquisedec (sostenido únicamente por Jesucristo).
El sacerdocio de Melquisedec sólo puede ser sostenido por Jesús por que Él es el único que puede cumplir con los requerimientos.
¿Cómo podría otro hombre aparte de Jesús ser “sin padre, sin madre, sin genealogía, que ni tiene principio de días”?19. Jesús fue capaz de cumplir con estos requisitos, porque Su naturaleza eternal como Dios no tiene “principio de días”. Por lo tanto, es sólo en Su naturaleza humana como el “Hijo del Hombre,” que Jesús posee una genealogía y nació de Su madre María. Además, como “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”20.sólo Jesús cumple con la calificación de ser “santo,” “sin mancha,” y “apartado de los pecadores.” Es por esta razón que, a diferencia de los sacerdotes Levíticos del Sacerdocio Aarónico quienes constantemente debían transferir el Sacerdocio a otros para evitar su extinción, Jesús posee permanentemente el Sacerdocio de Melquisedec, el cual nunca puede ser transferido a nadie más.
De acuerdo a la Concordancia Strong, la palabra griega (aparabatoV—aparabatos) que es traducida como “inmutable” en Hebreos 7:24, significa “Intransferible (perpetuo).”21. En otras palabras, a diferencia del Sacerdocio Aarónico que era transferido de un hombre a otro, el Sacerdocio de Melquisedec que tiene Jesús es “intransferible,” es decir, que no puede ser entregado ni conferido a nadie más. Jesús lo posee permanentemente. Al mismo tiempo en que únicamente Jesús puede mantener la “autoridad” oficial del Sacerdocio de Melquisedec, la Biblia habla también de que hay un Sacerdocio que es para todos los creyentes. En otras palabras, cualquiera (hombre o mujer) que haya sido llamado a salir de las tinieblas espirituales para entrar a la maravillosa luz de Cristo, puede afirmar ser del “sacerdocio santo” y de la “generación escogida” del pueblo de Dios.
A diferencia de los sacerdocios Aarónicos y de Melquisedec que requerían de sacrificios por el pecado, este Sacerdocio de todos los creyentes da como fruto “sacrificios espirituales” de “alabanza” para Jesús por lo que Él ha logrado siendo nuestro único Sumo Sacerdote—una vez y para siempre, al pagar el precio de nuestra redención por el pecado y librarnos para no estar más en la esclavitud de la oscuridad. El Mormonismo enseña que la piel negra es la “marca de Caín” y una señal de haber sido malditos e incapacitados de ejercer los Sacerdocios de los Santos de los Últimos Días. Como resultado, a los mormones de piel negra no se les concedía la posición de pertenecer al Sacerdocio en la Iglesia de los LDS—esto hasta el 30 de Setiembre de 1978, cuando el profeta mormón Spencer W. Kimball recibió, según alegan ellos, una “nueva revelación” que manifestaba lo siguiente:
Para justificar esta “nueva revelación”, las autoridades mormonas arguyen que este “día” de liberación fue “prometido” por los antiguos profetas mormones. Pero un examen de los escritos de los profetas mormones antiguos revela que ese día “prometido” no podría haber sido en 1978, porque hasta ese día, no todos los hombres blancos “descendientes de Adán” habían recibido… “la bendición del sacerdocio” como estaba profetizado que sería el caso cuando ese día llegara.
Racismo Actual en la Doctrina Mormona Aunque superficialmente pareciera que el Mormonismo ha limpiado su doctrina racista hacia los negros al permitirles acceso al Sacerdocio de los LDS, estos cambios son solamente superficiales pues la escritura y doctrina Mormona sigue enseñando que la piel oscura es una evidencia de infidelidad en la vida pre terrenal de los LDS.
Aún cuando el libro Doctrina Mormona del Apóstol de los LDS, Bruce McConkieha sido sometido a extensos cambios en el área doctrinal con respecto a la gente negra, en la edición de 1986 aún afirma que la “raza” bajo la cual nace un hombre está determinada directamente por su supuesta “vida preexistente.” Además, hasta el día de hoy, el Libro de Mormón sigue asociando la piel negra con rebelión en contra de Dios.
EXAMINANDO A LOS PROFETAS MORMONES
Es precisamente por causa de esta doctrina con respecto a la piel negra, que Brigham Young profetizó falsamente en 1863 que la Guerra Civil no podría liberar a los esclavos.
La Doctrina “Adán-Dios” de Brigham Young Brigham Young (2do Profeta de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días) enseñó que Adán “es nuestro Padre y nuestro Dios, y el único con el que debemos tratar.”22. Por eso él afirmó:
La iglesia mormona ya no cree en esta doctrina y hace esfuerzos por negar el hecho de que Brigham Young realmente la enseñó. De todos modos, Brigham Young dijo: “aún no he predicado nunca un sermón….al que ellos no puedan llamar Escrituras.”23.
¿Vida en el Sol y en la Luna?
¿La Poligamia Nunca sería Prohibida en el Estado (Norteamericano) de Utah?
¿Brigham Young vendría a ser Presidente de los Estados Unidos?
¿Destrucción sin Paralelo?
¿Cuándo fue que “las granizadas, hambrunas y terremotos…borraron a los malvados de esta generación de la faz de la tierra? ¿Cuándo fue que hubo terremotos y tormentas de granizo sin paralelo que borraran a la generación de 1833 de los Estados Unidos? Ciertamente, “muchos años” han transcurrido desde que esa generación existió, y los malvados nunca fueron aniquilados de la tierra. ¿La Necesidad de un Profeta Viviente? Jesús advirtió a sus seguidores que en los últimos días “muchos falsos profetas se levantarían y engañarían a muchos.”24. ¿Cuál es la prueba para diferenciar a un falso profeta de un profeta verdadero?
La prueba de que alguien es un verdadero profeta está en la exactitud del 100% de sus predicciones. Fallar en una sola profecía descalifica totalmente a una persona de ser un verdadero profeta de Dios. Además, la pena por dar profecías falsas es la muerte, al igual que la pena por seguir a un falso profeta es la muerte espiritual.
Aún cuando es cierto que antes de Cristo, Dios guió a su pueblo a través de profetas vivientes a quienes Él señaló para que hablaran en Su nombre,25. desde la venida de Cristo, Dios no ha designado a más profetas vivientes para guiar a su pueblo como lo hizo en aquellos días.
Simplemente como hace notar Lucas, Juan el bautista fue el último profeta viviente de Dios, pues él preparó el camino para Jesucristo, quien es la Palabra Final de Dios (Juan 1:1,14). Habiendo cambiado la manera en que Él se comunica y guía a Su pueblo, Dios ahora trabaja individualmente con cada creyente que haya llegado personalmente a Jesús y haya puesto toda su confianza en la plena suficiencia del sacrificio de Cristo por sus pecados.
Como Jesús es ahora el único Profeta y Sacerdote de los verdaderos Cristianos, el verdadero creyente no necesita a nadie más que a Jesús como mediador entre sí mismo y Dios. Ninguna iglesia, ni organización, ni individuo puede nunca asegurar ser “el único camino a la salvación,” pues poner la confianza en Jesús y desarrollar una relación íntima y personal con Él es la única manera en que uno puede ser verdaderamente salvado y unido con el único Dios vivo del universo.
En lugar de poner tu confianza en una religión, o una iglesia, o un profeta que falsamente reclaman ser el camino a Dios, ¿por qué no poner toda tu confianza únicamente en Jesús? Él es el único que puede satisfacer verdaderamente tus más profundos anhelos de seguridad y certidumbre en la vida eterna.
Él vivió una vida perfecta en tu lugar, y ahora te ofrece Su perfección a cambio de tu pecado. ¿Por qué no venir a Jesús hoy mismo y pedirle que Él sea tu justicia?
Para obtener una copia completa de toda la documentación referida en este reporte acerca de “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” (Son más de 50 páginas de fotocopias en Inglés), envíe $11.00 dólares americanos a Witnesses for Jesus, Inc y pida el Paquete de la Documentación de “¿Es la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días la Verdadera Iglesia?” Gire los cheques pagaderos a nombre de: Witnesses For Jesus, Inc. ===================== 1.Todas las citas Bíblicas son tomadas de la Versión Reina Valera 1960.
|
Soy un ex-Mormón. Ahora tengo mucha paz conociendo la verdad.
“Sólo quería agradecerles por este gran sitio de aprendizaje. Soy un ex-Mormón. Ahora tengo mucha paz conociendo la verdad. Soy un nuevo creyente en Jesús, en la manera que Él desea que lo conozca y sepa de su amor por mí. He sido nacido de nuevo por hace un poco más de un año. ¡Gracias! Por favor, oren por mí y por mi familia. Aún tengo pensamientos mormones. Cuán controladores pueden ser. Cuánta libertad he encontrado ahora.”
¡Esto es fantástico! La información que ustedes brindan es increíblemente útil ya que casi caigo atrapado en el mormonismo.
“¡Esto es fantástico! La información que ustedes brindan es increíblemente útil, ya que yo casi fui atrapado en esta religión del mormonismo. Ahora estoy adoptando el cristianismo, pero me niego a unirme a una iglesia ya que estoy intentando, antes que nada, tener mi propia relación personal con Cristo. Leí el artículo publicado por ustedes acerca de la Salvación e hice la oración de salvación. Mi eterno agradecimiento por tal ejemplo.”
¡Gracias por estar allí para mí!
¡Su Sitio Web Me Tocó!
¡Continúen con el buen trabajo!
Me gusta su sitio Web porque puedo buscar respuestas...
“Hola…Soy cristiana, pero hace algún tiempo atrás fui mormona. Agradezco a Dios porque ahora tengo una verdadera relación con Dios. Mi vida es diferente, pero mi esposo no está interesado... porque él creció en la iglesia mormona. … Me gusta su sitio Web, porque puedo aprender más acerca del mormonismo y de cómo alcanzar a mi esposo… y en este sitio puedo buscar respuestas a preguntas que nadie me ha respondido.”