|
La exactitud de la Biblia
|
|
|
|
“¿Habéis caminado, conservándoos irreprensibles delante de Dios? Si os tocase morir en este momento, ¿podríais decir, dentro de vosotros, que habéis sido suficientemente humildes? …He aquí, ¿os halláis despojados de orgullo? Si no, yo os digo que no estáis preparados para comparecer ante Dios. He aquí, debéis disponeros prontamente; porque el reino de los cielos pronto se acerca, y el que no esté preparado no tendrá vida eterna.” —Alma 5:27-28, Libro de Mormón
1. ¿Has hecho “todo” lo que puedes para obtener la salvación?
De acuerdo con el Mormonismo, Jesús refinanció la deuda de pecado que teníamos con el Padre Celestial. Ahora nos corresponde a nosotros reembolsarle a Jesús cumpliendo con las “leyes y ordenanzas” del evangelio. ¿Has hecho “todo lo que puedes hacer” para pagar tu deuda de pecado con Jesús? ¿Existen mandamientos a los que hayas fallado en obedecer?
2. ¿Has conseguido la perfección en “esta vida terrenal”?
“La perfección…es una meta que se puede lograr.” Es un mandato del Señor. Jesús dijo: “Sean” perfectos. Él no dijo, “lleguen a ser” perfectos. La perfección no es un proceso; es un evento. La palabra “sean” indica un estado de existencia que debe ser conseguido instantáneamente y sostenido en nuestras vidas terrenales. Como Kimball también explica:
Algunos pueden sentir que no es razonable creer que Dios pueda requerir de alguien una perfección total en esta vida mortal. Después de todo, uno podría pensar: “‘El Señor sabe que mi corazón es recto y que yo tengo buenas intenciones.…’ ¿Pero recibirá alguien vida eterna en base a sus buenas intenciones?” se pregunta Kimball. Y continúa diciendo:
3. ¿Has repetido un pecado después de haber pedido perdón?
En tu arrepentimiento, ¿estás haciendo “lo mejor” que puedes? ¿Has abandonado permanentemente todos los pecados que alguna vez has cometido? Los Principios del Evangelio explican: “A quienes reciben perdón por un pecado, y vuelven a reincidir en él, se les considerará responsables por los pecados cometidos anteriormente.” 1.
4. ¿Has “aplazado” el día de tu arrepentimiento? ¿Has confesado y te has arrepentido de todos los pecados que hubieras cometido alguna vez? ¿Estás seguro que jamás cometerás ninguno de estos pecados en el futuro? Si el arrepentimiento requiere el abandono del pecado, y cuando repites un pecado esto te hace nuevamente responsable de tus pecados antiguos, ¿Cómo puedes decir que te has arrepentido totalmente de todos tus pecados? Es por esto que Jesús dice que debemos “ser perfectos” en esta vida mortal si es que vamos a ser dignos de tener vida eterna con el Padre Celestial. Si has fracasado en arrepentirte completamente mediante la erradicación del pecado en tu vida, entonces eres culpable de haber aplazado el día de tu arrepentimiento.
Así como afirma el Libro de Mormón: “Si no mejoramos nuestro tiempo en esta vida, …el mismo espíritu que posee vuestros cuerpos en el momento en que dejan esta vida, ese mismo espíritu tendrá poder para poseer vuestro cuerpo en el mundo eterno después de vuestra muerte.” Es por esto que, si vamos a merecer la vida eterna, la perfección física debe cumplirse en esta vida terrenal. 5. ¿Has eliminado “toda impiedad” de tu vida?
El Mormonismo te enseña que debes negarte a ti mismo de “toda impiedad” antes de poder recibir la “gracia” salvadora de Cristo. ¿Acaso es una sorpresa que el Mormonismo haga que el perdón esté condicionado a la habilidad que uno tenga para arrepentirse por medio del abandono del pecado? Es por esto que el Jesús del Mormonismo “no puede” salvarte mientras estés en una situación de indignidad, permaneciendo “en tus pecados.”
6. ¿Jesús es suficiente o sólo es necesario? O Jesús es 100% suficiente para tu perfección, o Él es tan sólo un paso “necesario” en el proceso. Si Él es verdaderamente suficiente para cubrir tus pecados, entonces no tienes que añadir obras para hacerte aceptable ante Dios; pues la Biblia declara: “..nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia.” 2.
Para que algo sea un regalo o “dádiva”, debe ser dado libremente sin condiciones ni requisitos adjuntos. Si hay cualquier cosa que debamos hacer para merecer o ganar la vida eterna (o pagarle a Jesús por Su sacrificio), entonces la salvación no sería un regalo, sino un pago o salario por aquello que se ha ganado. 3.
Si nosotros no teníamos la capacidad de pagar nuestra deuda de pecado al Padre Celestial en primer lugar, ¿cómo podríamos tener luego la capacidad de pagar la deuda a Jesús? La Biblia proclama que “todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia.” 4. Así como es imposible que un trapo de inmundicia limpie algo para dejarlo inmaculadamente perfecto, igual es con nuestras almas. “Todos” los esfuerzos de justicia hechos para merecer la vida eterna no son más que “trapos de inmundicia” de orgullo.
La norma requerida para ser digno de la vida eterna es la perfección física en esta vida terrenal. Jesucristo es la única persona que pudo hacer frente a este examen. Él vivió una vida perfecta y murió en tu lugar—pagando totalmente la penalidad por tu pecado para que Su justa perfección pueda ser contada a favor tuyo. Pero como cualquier regalo debe ser aceptado antes de poderse entregar, así es con Cristo. Debes venir a Jesús personalmente, admitir que eres un pecador y que no puedes hacer nada para salvarte a ti mismo. ¿Por qué no venir a Jesús hoy mismo para pedirle que te dé Su justicia a cambio de tu pecado?
|
Soy un ex-Mormón. Ahora tengo mucha paz conociendo la verdad.
“Sólo quería agradecerles por este gran sitio de aprendizaje. Soy un ex-Mormón. Ahora tengo mucha paz conociendo la verdad. Soy un nuevo creyente en Jesús, en la manera que Él desea que lo conozca y sepa de su amor por mí. He sido nacido de nuevo por hace un poco más de un año. ¡Gracias! Por favor, oren por mí y por mi familia. Aún tengo pensamientos mormones. Cuán controladores pueden ser. Cuánta libertad he encontrado ahora.”
¡Esto es fantástico! La información que ustedes brindan es increíblemente útil ya que casi caigo atrapado en el mormonismo.
“¡Esto es fantástico! La información que ustedes brindan es increíblemente útil, ya que yo casi fui atrapado en esta religión del mormonismo. Ahora estoy adoptando el cristianismo, pero me niego a unirme a una iglesia ya que estoy intentando, antes que nada, tener mi propia relación personal con Cristo. Leí el artículo publicado por ustedes acerca de la Salvación e hice la oración de salvación. Mi eterno agradecimiento por tal ejemplo.”
¡Gracias por estar allí para mí!
¡Su Sitio Web Me Tocó!
¡Continúen con el buen trabajo!
Me gusta su sitio Web porque puedo buscar respuestas...
“Hola…Soy cristiana, pero hace algún tiempo atrás fui mormona. Agradezco a Dios porque ahora tengo una verdadera relación con Dios. Mi vida es diferente, pero mi esposo no está interesado... porque él creció en la iglesia mormona. … Me gusta su sitio Web, porque puedo aprender más acerca del mormonismo y de cómo alcanzar a mi esposo… y en este sitio puedo buscar respuestas a preguntas que nadie me ha respondido.”